Cristina Jiménez Savurido: Cada año uno tiene que renovarse y aprender cosas nuevas

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Cristina Jiménez Savurido, presidenta de la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa (FIDE) aborda en esta entrevista los errores que se están cometiendo en la formación de la abogacía de cara a su incorporación a un mercado laboral.
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¿Qué está fallando en la incorporación de la abogacía joven a la profesión?
Yo creo que hoy las Universidades no están proporcionando los contenidos, las habilidades y las capacidades que está requiriendo el mercado de la abogacía. Creo además que hay que contextualizar: puede haber situaciones de abusos en las que los jóvenes estén efectivamente realizando un trabajo que deberían estar realizando en el ámbito laboral de un despacho de abogados y lo están haciendo como falsos autónomos. Pero también la sociedad está cambiando. Hoy en día hay que saber qué valor aportamos en cada una de las instituciones y resulta que cuando hay estudiantes que lo único que han hecho es que han estudiado una carrera normal y no tienen mayores capacidades ni mayor formación, ese valor hoy realmente no está siendo reclamado por los despachos de abogados ni por las empresas. Entonces también hace falta una labor individual por parte de los profesionales, de intentar situarse con una mayor formación, con una mayor capacitación en un lugar en el que aportemos valor a nuestro trabajo.
Una parte de lo que están haciendo los abogados hoy, o de lo que en teoría creen que pueden hacer cuando terminan la carrera está siendo ya sustituido por sistemas inteligentes que hacen ese trabajo con un menor coste y por tanto no son necesarios en el mercado de trabajo.

¿Cuál debería ser el papel de la Universidad?
La Universidad tiene que abrirse a los cambios tecnológicos, a los cambios científicos, a los cambios sociales que estamos viviendo y enseñar a los universitarios a tener una mayor capacidad crítica y además otros contenidos distintos de los exclusivamente jurídicos.

¿Y el de los Colegios de Abogados?
Los Colegios de Abogados yo creo que parcialmente deben de aportar también formación a los abogados en ejercicio a lo largo de su vida profesional porque sin duda no basta con los estudios universitarios. Cada año uno tiene que renovarse y aprender cosas nuevas. Y también a otras necesidades profesionales, necesidades corporativas, que tienen los abogados.

¿Qué se está haciendo desde FIDE?
En FIDE estamos constantemente analizando y debatiendo los cambios tecnológicos, los cambios científicos, cómo influyen estos en los cambios de la sociedad, en el nuevo modelo de sociedad que tenemos, en los nuevos modelos económicos y todas las implicaciones jurídicas que ello tiene. Y de hecho estamos desarrollando actividades formativas para todos los profesionales, también los recién graduados, con la finalidad de aportarle estas capacidades, estas habilidades, y que empiecen a comprender cuál debe de ser el papel del abogado en las nuevas empresas y en los nuevos modelos de negocio.

Martín Godino: Precarización de la abogacía [joven], crisis, exceso de abogados y reducción de los precios de los servicios

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Martín Godino, presidente de la Asociación Nacional de Laboralistas (ASNALA) y Socio Director en Sagardoy Abogados repasa en esta entrevista la precarización en el ejercicio de la abogacía: ¿en qué se está fallando en la incorporación de la joven abogacía? ¿Cuál debería ser el papel de los colegios de abogados? ¿Y el de las universidades? Asnala imparte en discentius el curso Contrato laboral: cómo redactarlo y cuándo firmarlo
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¿Qué está fallando en la incorporación de la abogacía joven a la profesión?

En la incorporación de la abogacía está ocurriendo lo mismo que está pasando con la incorporación de los jóvenes a todo el resto de profesiones. Son datos malos, son datos negativos, pero no creo que sean peores que si se preguntara por la incorporación de los ingenieros o de los arquitectos. Es mi opinión.

Esa precariedad salarial o ese bajón del nivel salarial yo creo que también tiene otra razón que es una bajada muy importante de los precios de los servicios de la abogacía en el mercado. Si se toman los datos de retribución de los abogados jóvenes salen datos muy malos pero probablemente hoy, y esto son malas noticias para todos, si se tomaran los datos de retribución de un segmento de abogacía de 40 a 50 años, no serían de la misma dimensión negativa pero serían también negativos.

Yo creo que se ha producido una combinación mala: época de crisis, exceso de abogados y reducción de los precios de los servicios en el mercado legal  -que es evidente porque los clientes cada vez están dispuestos a pagar menos por los servicios legales quizás también por la influencia de la tecnología, por un acceso a la información que es muy fácil y gratuito prácticamente para todo el mundo lo que hace que para que los servicios legales tengan valor tengan que tener un valor añadido. No basta la información. Ya nadie paga por que le mandes la información de las sentencias últimas, etcétera.

¿Cuál debería ser el papel de la universidad?

Creo que se está mejorando pero sigue siendo impresncindible que la universidad camine más hacia lo que antes decía, no dar conocimientos que son accesibles. Es que hoy la accesibilidad es tan universal, tan inmediata, al toque de un clic, que aprenderse de memoria las sentencias que han salido sobre una materia tiene poco sentido.

Yo creo que la Universidad cada vez más tiene que ir mucho más deprisa hacia el conocimiento de debate, de discusión, de compartir, de análisis de casos prácticos, de interacción con la abogacía ya desde la universidad y eso requiere también colaboración institucional. Ese es el futuro.

¿Y el papel de los Colegios de abogados?

Seguimos teniendo una separación entre el mundo universitario y el mundo profesional representado por los colegios de abogados como si fuera un corte. Entonces, creo que ahí hay también una parte quizás de celos profesionales o de ámbitos que se reserva cada uno que no es bueno.

La universidad tiene que contar con los colegios de abogados, que es tanto como decir que tiene que contar con los abogados. Y es muy difícil. De hecho, las dificultades presupuestarias de las universidades han llevado a que se hayan reducido fundamentalmente el número de profesores asociados, que eran los profesores que estaban vinculados al mundo de la profesión. Eso se ha disminuido radicalmente de tal forma que el alumno universitario sale de su carrera o de su grado de cuatro años, o incluso del máster, sin haber visto a un profesional de la abogacía. Yo creo que eso hay que corregirlo. Tienen que corregirlo las universidades y tienen que corregirlo los colegios de abogados. Es lo que ocurre en otros países. Sería impensable en EE.UU. que un futuro profesional no hubiera estado trabajando y viendo lo que hacen los abogados, los magistrados de un tribunal, etcétera, y aquí sigue ocurriendo.

¿Qué se está haciendo desde la Asociación Nacional de Laboralistas?

Lo que estamos haciendo desde las asociaciones y desde ASNALA lo intentamos hacer es completar y ayudar en esa formación que posiblemente en la universidad no se ha realizado. Nosotros tenemos un tratamiento especial en forma de promoción económica para la incorporación a la asociación de jóvenes laboralistas en el entendimiento también de que son los que más pueden tener beneficio y a la vez necesitar ayuda desde la profesión para la incorporación. Y la incorporación requiere de conocimientos y de contactos también y en ese sentido la asociación yo creo que intentamos ser una plataforma donde el abogado laboralista en nuestro caso pues no sólo se forme en el sentido técnico sino que aprenda a conocer a los que van a ser sus pares, los abogados de la otra parte, sean de empresas o de sindicatos, los jueces, etcétera. Y en ese sentido trabajamos desde la asociación.