No hagas un curso online si no…

No hagas un curso (online o presencial) si antes no cumples con los siguientes cinco puntos: (descargar en PDF)

1. ¿Tienes tiempo?

Es lo primero que tienes que plantearte. Un curso online requiere, al igual que uno presencial, dedicación. Por eso te proponemos que te formules la siguiente pregunta: ¿Te comprometes de verdad a llegar hasta el final del curso?

Los cursos que puedes encontrar en discentius duran entre 3 y 8 semanas (depende de la materia). Coteja las fechas y los compromisos que puedas tener y evalúa si realmente vas a poder sacarle partido. Piensa que en un curso online también hay fechas de entrega.

Es importante para llegar a tiempo, realizar los cuestionarios de evaluación, leer los apuntes o entregar los casos prácticos, de haber. Planifica eficazmente tu tiempo y no lo dejes todo para el final. En cada curso de discentius hay información sobre la carga de trabajo semanal.

2. ¿Has elegido la plataforma idónea para formarte?

No todas las plataformas de formación existentes en el mercado te ofrecen una información completa sobre los contenidos que se abordan en los cursos o la metodología. En consecuencia es frecuente que los cursos impartidos no cumplan con las expectativas del discente.

Te recomendamos que hagas una búsqueda de lo que se está ofertando y te decidas por la más transparente, la que mejor se ajuste a tus necesidades.

No te quedes con dudas, la mayoría dispone de servicio de atención al cliente. Escríbele, evalúa cuánto tardan en responder, conversa y… decide.

3. El curso que vas a elegir, ¿seguro que es el que necesitas?

En el sector jurídico es común que algunas materias despierten mucho interés en un momento dado por motivos de actualidad. Muchas veces en torno a estas materias de surgen multitud de cursos. ¿Pero cómo elegir el que más te interesa?

Te recomendamos que compares los contenidos de los cursos, la trayectoria del docente que los imparte y la metodología a seguir. También tu calendario.

4. ¿Crees que por que sea online es más fácil?

Los cursos online no son más fáciles que los presenciales. Ni tampoco más difíciles. Sólo tienes que ser consciente de que necesitan de tu dedicación y tiempo. Tienen muchas ventajas (tú marcas el ritmo, ahorras en tiempos de desplazamiento, accedes a los materiales cuando quieras, etc.), pero no hay que confundir “facilidad” con “fácil”.

Tómatelo en serio. Es posible que tengas que reajustar tu agenda, así que coméntalo en tu entorno: di que durante unas semanas vas a realizar un curso y te va a requerir dedicación y compromiso, el mismo que requeriría un curso presencial, sólo que con la ventaja de hacerlo desde donde quieras.

Y ahora sí: ¿estás preparado?

¿Para qué haces el curso? Piensa bien en tu motivación. ¿Un certificado? ¿Adquisición de conocimientos, habilidades y competencias? Tenlo claro y una vez lo sepas, ve a por ello.

Hay muchas formas de sacarle el máximo jugo a un curso: aprovecha los materiales que se ponen a tu disposición, sácale partido al contacto con el profesor (escríbele), amplia tu networking conectando por redes sociales… básicamente convierte esta experiencia en una relación significativa a través de las herramientas del online.

Hacer un curso al 100% puede ser el trampolín a una nueva y mejor experiencia. Todo depende de actitud y dedicación. ¿Estás preparado?

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