Cinco retos de la formación online aplicados al Derecho

El aprendizaje online ha dejado de ser una novedad en Latinoamérica y España. Acumula de hecho una trayectoria de varios años y sus virtudes y beneficios son bien conocidos. Y también sus riesgos.

Queríamos reflexionar con vosotros acerca de los retos que se presentan dentro de la formación online en el sector jurídico y empresarial.

  1. Superación del sentimiento de soledad del discente.
    Pueden incorporarse distintas estrategias motivacionales basadas en técnicas de gamificación. O también emplearse herramientas que permitan la interacción inter pares dentro de la plataforma. Otras opciones, válidas para el área del Derecho, son el uso de plataformas profesionales como Linkedin, que permiten la creación de grupos de debate y posibilitan el networking profesional.
  2. Contenidos audiovisuales que vayan más allá de la transposición del modelo clásico de aprendizaje.
    Por ejemplo ir más allá de vídeos con “bustos parlantes” o de cuestionarios de autoevaluación. Las alternativas son numerosas. Una buena pregunta que hacerse es cómo va a consumir el discente ese contenido. En muchos casos es probable que la forma de consumo sea “on-the-go” y tenga mucho sentido la incorporación de podcasts.
  3. Incorporación de sistemas de evaluación personalizados.
    ¿Ayuda lo aprendido a aplicar los objetivos que se habían planteado en el curso? ¿Puede incorporarse la evaluación inter pares al área del Derecho? En cualquier caso cualquier actividad formativa ha de tener bien definidos aspectos como fechas de entrega de tareas, carga de trabajo de un curso o criterios de evaluación que se aplicarán.
  4. Fortalecer los vínculos entre docente y discentes mediante herramientas que ayuden a superar la ausencia de contacto personal.
    Hay muchas posibilidades que abarcan desde las tutorías online regulares, las clases en streaming (directo) o la incorporación de foros en cada unidad lectiva hasta otras como la creación de grupos de whatsapp, grupos en linkedin y otras redes sociales profesionales.
  5. Unos criterios normalizados para el reconocimiento oficial de la formación online.
    Es todo un reto que a menudo entronca con cuestiones más políticas o institucionales que pedagógicas.

En cualquier caso, muchas veces se cae en el error de concebir la formación online como opuesta a la presencial, como si se trataran de personajes archienemigos enfrentados y para nada complementarios. Para nosotros una no debería ser excluyente de la otra. Creemos que son formatos que cubren necesidades diferentes, pero que pueden aprender el uno del otro.

Publicado por

Amanda Guglieri Lillo

Amanda Guglieri Lillo

Ahora lo llaman growth hacker. Creo en la transversalidad: escribo código y relatos. Siento tanta belleza en una ecuación como en la buena literatura (Arturo Barea, Sara Waters y Amelie Nothomb). También hay belleza en lo jurídico, en donde falta mucho eso que llaman comunicar bien.

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